Ánforas
Dressel 1A y Tarraconense 1
La primera forma detectada de ánfora en la figlina es el tipo Dressel 1 citerior, que iniciaria su elaboración en la primera mitad del siglo i a. C. según la mayoría de autores. De esta forma poseemos algunos ejemplares, tanto de bordes como de espaldas carenadas con arranque de asa. En cualquier caso, ninguno de ellos presenta falta o exceso de cocción, por lo que estamos a la espera de los resultados de un análisis arqueométrico que confirme (o no) la elaboración de estos envases en nuestro alfar (fig. 2).
Por contra tenemos atestiguada la elaboración de la forma Tarraconense 1, de los tipus Tarraconense 1B, Taraconense 1C, Tarraconense 1D y Tarraconense 1E, con ejemplares claramente pasados de cocción. Algunos fragmentos, dada la ausencia de boca, resultan más difíciles de atribuir a una variante concreta del tipo (fig. 3).
Datos cuantificados
Epigrafía
Pascual 1
Pascual 1.F.2 de la nueva tipología Colom
Aunque los restos anfóricos atribuibles a la forma Pascual 1 se encuentran en un estado muy fragmentario, se trata de la tipología absolutamente predominante en la figlina de Gran Via-Can Ferrerons. Por los bordes y tercios superiores del tipo Pascual 1 recuperados podemos ver que las formas locales presentan bocas con un diámetro que oscila entre los 13-17 cm, con labios rectos, y ligeramente más gruesos, aunque más cortos de lo normal, con una fina incisión horizontal justo en la unión con el cuello. También existe una variante, aunque más minoritaria dentro del mismo alfar, que muestra bordes con una proyección exterior más acusada. Las asas pueden ser de sección elíptica u oval, con una fina acanaladura en su cara externa y están rematadas por un codo redondeado formando un ángulo abierto.
Algunos bordes muestran características tipológicas a caballo entre las Pascual 1 y las Dressel 3, pudiéndose tratar de tipologías híbridas e intentos de los alfareros de introducir una serie de transformaciones en las Pascual 1 para adaptarlas a la nueva tipología que triunfará en los mercados del siglo I d.C., la Dressel 2-4. Esta hibridación o modelos transicionales también se documentan en el alfar de El Mujal (Calella), como veremos a posteriori.

La Pascual 1 es el tipo anfórico absolutamente dominante en el yacimiento. Han podido ser estudiadas un gran número de piezas, tanto casi crudas como pasadas de cocción, por lo que no puede caber duda de su elaboración en esta figlina. Teniendo en cuenta la gran fragmentación del material, solo podemos hacer observaciones sobre las partes, y no sobre el todo. Así, presentan habitualmente unas bocas con un diámetro de entre 13 y 15 cm que en algunos casos puede llegar a los 16 cm e incluso a 17 cm. En estos casos suele tratarse de bocas inclinadas, del tipo Pascual 1B. En estos tipos de boca más grande tampoco no es infrecuente que se produzca un engrosamiento del labio, lo que coincide con la propuesta evolutiva de la Pascual 1 que proponen Piero Dell’Amico y Francesca Pallarès. En ocasiones las bocas presentan una fina incisión horizontal, con frecuencia debajo mismo del borde, aunque también podemos encontrarla casi al final del labio, prácticamente al inicio del cuello. Las asas suelen ser de sección más o menos elíptica, aunque tienden a la circunferencia. Presentan a menudo una fina acanaladura incisa longitudinal centrada por el exterior del asa, que en ocasiones apenas se percibe. Los codos suelen ser redondeados. En cuanto a los pivotes, dada la gran fragmentación del material, no nos permiten aventurar demasiadas precisiones en este sentido. Suponemos que los altos y cónicos corresponden al tipo Pascual 1, mientras que los más pequeños –que son minoría– pertenecerían al tipo Dr. 3, o incluso también a alguno de los tipos de la Tarraconense 1 (fig. 4).
Algunos ejemplares de Pascual 1 presentan unas características que no se corresponden con la morfología habitual del tipo. Se trata fundamentalmente de bocas en las que se observan una serie de peculiaridades que las apartan de las formas más o menos estandarizadas del tipo. Algunos autores opinan que basta hacer pequeñas modificaciones a la Pascual 1 para convertirla en una Dressel 3, el exitoso tipo anfórico que la sucedió. Hay que suponer que se produjeron inicialmente algunas breves vacilaciones tipológicas, como las detectadas en el alfar de Malgrat de Mar o en el del Moré de Sant Pol de Mar. Por todo ello proponemos relacionar nuestros tipos «aberrantes» con la susodicha transformación de la Pascual 1 en Dressel 3, e intentaremos sintetizarla en base a los datos que poseemos sobre el yacimiento. En primer lugar, parece producirse en la Pascual 1 un intento de moldurar el labio, como se observa en los ejemplares de la figura 5. Aunque en algún caso el resultado parece algo extraño, la tendencia apunta a la consecución del objetivo: disminución progresiva del diámetro de la boca y adición de la moldura externa en forma de bastoncillo (al principio tímidamente), a la vez que se va disminuyendo el engrosamiento interno del labio, tan típico de la Pascual 1, hasta conseguir una pared interna recta (fig. 5).
Datos cuantificados
Epigrafía
- L·DECI in labro. Sello rectangular documentado en dos ocasiones sobre sendos labios de Pascual 1. La forma del sello LDECI, litteris extantibus, es de letras pulcras, pero sin signo de interpunción para separar los duo nomina, y con un único nexo D^E abriendo el gentilicio (fig. 9, núm. 1 y 2). Hay que decir que en un caso se trata de una pieza sin procedencia clara depositada en el MAC-Barcelona, probablemente procedente de las intervenciones de 1969 en la villa de la Gran Via-Can Ferrerons (fig. 9, núm. 2).
- FELIX. Sello rectangular situado en la parte baja de una ánfora Pascual 1, rodeado por dos grafitos hechos antes de la cocción: en un lado se encuentra una huella circular aparentemente hecha con la punta plana de una caña, y en el otro lo que podemos interpretar como una letra suelta D, girada (fig. 9, núm. 3). Sobre el sello FELIX, litteris extantibus, llama la atención la ausencia en el diseño de la letra L, que por la composición del texto debería encontrarse anexada a la letra E, con la prolongación del asta inferior horizontal. Cabe preguntarse sobre estos tres registros si el grafito circular corresponde a la firma del alfarero que modeló el ánfora, si el sello FELIX identifica al officinator ceramista para quién trabajaba el figulus, y si la D es letra inicial del personaje Lucius Decius (vide supra), el posible productor y gestor de la figlina durante el principado de Augusto.
- F. Sello en cartela circular con una única letra F litteris extantibus retrógrada colocada sobre pivote de posible Pascual 1 (fig. 9, núm. 4). Esta clase de sello circular monoliteral sobre pivote es relativamente frecuente en las producciones de Pascual 1. En nuestron caso proponemos que el sello F sea una variante abreviada de la serie epigráfica de Felix sobre Pascual 1. Contrariamente al resto de las marcas del yacimiento, esta se detecta en algún otro alfar cercano, como Horta Puig (El Masnou), y en destino (Baetulo, Port-la-Nautique, Lattes, etc).
- Grafito geométrico en forma de triángulo, colocado en la parte alta de un fragmento de pivote de una ánfora Pascual 1 (fig. 10, núm. 1). cabe preguntarse si en realidad este grafito podría corresponder a la letra D del ejemplar estampillado como FELIX ( supra).
Dressel 3
Dressel 3.F.1 de la nueva tipología Colom
Las formas locales de Dressel 3 muestran unas bocas de un diámetro que oscila entre los 10-12 cm, bordes muy poco desarrollados y de escasa altura, con tendencia a la sección redondeada, si bien también encontramos secciones ligeramente triangulares e incluso cuadrangulares. Las asas son relativamente cortas, paralelas y muy separadas del cuello, con un marcado codo sobreelevado, a veces rematado en una arista viva, y sección bífida. Los cuellos son cortos, anchos y robustos, en algunos casos con un perfil más cilíndrico y en otros más cóncavo, con el punto de diámetro mínimo a media altura del mismo. Los hombros están bien marcados, con campanas relativamente poco altas, formando un ángulo de unos 100º, aproximadamente.

Llegados a este punto, puede decirse que ya se ha conseguido el tipo clásico de la Dressel 3, como se constata en una cierta cantidad de ejemplares. Puede observarse que la mayoría de los bordes presentan unos 12 cm de diámetro, aunque encontramos algunos de 10-11 cm, como sucede en el centro productor del Roser/Mujal de Calella. Los labios de las ánforas de la Gran Via – Can Ferrerons, si los comparamos con los ejemplares más evolucionados de la Dr. 2-3, están muy poco desarrollados y son relativamente variables, como si formalmente no estuviese aún bien asentada su tipología. A pesar de que la mayoría de ellos tienden al bastoncillo semicircular, no faltan los que presentan una sección más o menos triangular, a veces incluso con biselado interno. Vemos también bastoncillos que tienden a la sección más o menos cuadrada, e incluso moldurada, e incluso algunos labios presentan una ancha acanaladura horizontal, y en un caso esta acanaladura se encuentra peinada o cepillada (fig. 6).
Las asas son mayoritariamente pseudobífidas, aunque se constatan algunas realmente bífidas e incluso alguna de sección circular. Nacen en el cuello, un poco más abajo del labio, y su codo es muy marcado y elevado, lo que les da un cierto aspecto corniforme. El hombro suele presentar la típica carena que diferencia la Dr. 2-3 de la Pascual 1, en la que es mucho más redondeado. En nuestro caso, y también paralelamente a los tipos antiguos, se observa una amplia acanaladura horizontal que separa el cuello de la espalda (fig. 7).
No puede precisarse mucho sobre los pivotes de la Dressel 3, que serían más pequeños que los de la Pascual 1, como ya se ha dicho. El estado de fragmentación del material no nos permite ir más allá, como tampoco nos permite ni siquiera proponer un cálculo sobre la altura de estos envases. Hay que decir que también se detecta en general una disminución en el grosor de las paredes de los envases respecto de la forma Pascual 1, como sucede en el Roser/Mujal de Calella, quizá para facilitar una mejor relación peso-carga (continente-contenido) de las Dressel 2-3.
El estudio de los materiales ha proporcionado unos pocos ejemplares que podemos atribuir a la forma Dressel 2. Se trata de bordes de labio con el bastoncillo de sección semicircular, ya estandarizado, con unos diámetros de entre 13 y 18 cm, y paredes claramente más gruesas que las de la Dressel 3. No se han documentado pivotes moldurados, pertenecientes a los tipos más tardíos de la Dressel 2, como los ejemplares del alfar de Malgrat de Mar, ni tampoco la presencia de la llamada «Dressel 2-4 evolucionada». Todo ello puede considerarse un indicio cronológico significativo (fig. 8).
Datos cuantificados
Epigrafía
- PRI[—] litteris extantibus en pequeño fragmento de borde de ánfora Dressel 3 cocida defectuosamente, prácticamente cruda (fig. 9, núm. 5). El sutil perfil redondeado del labio, junto con el hecho de encontrar el sello colocado sobre el cuello del ánfora, son dos características importantes y características de las producciones más primerizas de Dressel 3, a fechar en época de Augusto, entorno al cambio de era. Por los motivos expuestos cabe la posibilidad que este sello pertenezca a otro personaje libre, del que solo se conserva el cognomen abreviado Pri(—). Resulta tentador relacionarlo con el hipotético Primillus/Primullus o Primilianus que habría dado nombre al topónimo Premià.
- L·DOMIT CRAS en sello rectangular litteris extantibus sobrel pivote macizo de ánfora Dressel 2, completo y deformado por cocción defectuosa (fig. 9, núm. 6. La huella del sello es profunda en el recorrido inicial. La forma del texto presenta las características sigüientes: un signo de interpunción entre la letra prenominal y el gentilicio; no hay ningún rastro visible de otro punto entre el nomen y el cognomen; la segunda letra D aparece deformada con falsa apariencia de B; un único nexo formado por las letras I^M^T cierra el gentilicio. La lectura a desarrollar es L(uci) Domit(i) Cras(si). El sello se encuentra impreso en la parte alta del pivote con orientación transversal. A su lado se encuentra un grafito ante cocturam con las letras AS que fue escrito en el mismo momento de colocar el sello sobre la base del ánfora invertida. Interpretamos este grafito como la abreviación del nombre As(—), correspondiente al figulus que fabricó la pieza. Por primera vez se constata el gentilicio Domitius sobre ánfora de vino en la Layetania. Por las características tipológicas del pivote de Dressel 2 (no es tardío), la actividad del personaje se puede datar, probablemente, a lo largo del reinado del emperador Claudio.
- L·N o L·VAL. Pivote sin punta, de ánfora Dressel 3 o 2. El sello se encuentra en la parte alta del pivote en cartela cuadrangular, con el texto aparente L·N, litteris extantibus, con un grueso punto separando el praenomen del nomen, y la letra N reflejada. Si se trata de la forma correcta del texto, la lectura Lucius N(—) registraria la inicial N de un gentilicio con poco desarrollo en la onomástica romana, que podemos interpretar como Nonius, Numerius, etc. También existe la posibilidad que la letra N reflejada sea, en realidad, el producto de un nexo V^A, presumiblemente, para otro personaje que se podría desarrollar como Lucius Va(lerius), en el mejor de los casos, aunque la calidad de la huella no permite suficiente detalle como para salir de dudas. En cualquier caso, ambas soluciones apuntan a otro personaje libre.
- Grafito ante cocturam con la letra O, colocado en la parte alta de un pivote suelto de ánfora Dressel 3 ( 10, núm. 2).
- Punta de pivote de ánfora indeterminada con posible grafito E (fig. 10, núm. 3). Los grafitos ante cocturam se escriben casi siempre en la parte baja del ánfora teniendo el cuerpo invertido, por tanto cabría interpretar los dos trazos visibles como una letra E.
- Punta de pivote de ánfora indeterminada con grafito X (fig. 10, núm. 4). Se trata de un grafito ante cocturam con forma de numeral X trazado posiblemente mediante el dedo.
Otras producciones
Material de construcción
Tegulae e imbrices